miércoles 8 de octubre de 2008

DEVIL DOLLS "Sexo y dolor en noches de lluvias tardías"

Enciendo de nuevo esta jukebox oxidada pero no olvidada y lo hago para agasajar como se merece a esta banda cuyo nombre cool a la par que obvio presenta una fórmula que, a estas alturas de la película tampoco presenta demasiada originalidad. Una base rockabilly, gran dosis de jazz, swing y coqueteos en ocasiones con la música latina es lo que nos ofrecen los angelinos “Devil Dolls” cuyo plato fuerte es sin lugar a dudas su Show Woman Colleen Duffy. Una auténtica pin-up de nuestro siglo a la que no hay que confundir con otras habitantes de portadas de tendencias que adoptan para sí, un estilismo retro por exigencias del guión.
Nuestra chica, de corta estatura y tacones vertiginosos sabe lo que se hace, y siempre lo ha sabido. Desde muy temprano amando la música es inteligente al afirmar que el sexo en el rock n’roll llegó con las caderas de Elvis y que con el tiempo se ha ido devaluando y desapareciendo en este mundo de iconos pop prefabricados.
Así, con un hipotético encuentro entre Jessica Rabbit y Joan Crawford en la cabeza, (genial!) Duffy se anima a fundar la banda logrando canalizar esa sexualidad desmedida y al mismo tiempo recuperar el papel de la mujer en la música: una muñeca, ok, pero una muñeca que sepa realmente cantar y tocar instrumentos y que además no se deje manipular.
En cuanto a su estilo musical la banda adopta el nombre de una de las canciones de Roy Orbison de mediados de los 50 porque es la que mejor expresa lo que hacen: una dicotomía perfecta ente una atmósfera inquietante y una ingenuidad impostada. Sumémosle una mezcla asfixiante de saxos, metales, un piano enloquecido y todos persiguiendo la voz de Duffy mezcla de erotismo de mujeres de tiempos lejanos y la actitud de la mujer moderna que consigue lo que quiere. Así, a veces transporta a salones sofisticados llenos de humo, martini en mano, a veces te la puedes imaginar rompiendo el mobiliario de un sórdido bar de carretera. Las letras, oscuras, que hablan sobre raras e intensas historias de sexo y dolor. Al mismo tiempo y por el contrario, las referencias religiosas también se hacen patentes en ambos discos, aunque Duffy niega cualquier contacto con lo espiritual “la religión no forma parte de mi maquillaje” y es que la manzana mordida de esta Eva es la propia música que compone y su adicción por escenarios de todo el mundo

Sus dos discos en la calle “Queen of the Pain” (2001) y “The return of Eve” (2007) son de obligada escucha para oídos selectos y espíritus nostálgicos.














Glamour, actitud y bourbon a raudales son el veneno con el que os puede atacar si os dejáis morder por estas serpientes llamadas “Devil Dolls”, cuidado!